10 de diciembre de 2016

La Casa del Cine languidece sin rumbo ni nuevos atractivos

Más de cinco años después de su inauguración, este proyecto inacabado pierde visitas ante su oferta pobre y su falta de dinamismo.

El proyecto.

Prácticamente nada se ha avanzado desde que en febrero de 2007 se pusiera la primera piedra de la rehabilitación de la Casa Romero -Santa Isabel-, llamada a convertirse en Casa del Cine y en joya de la corona del anillo museístico que planeaba nuestro ayuntamiento. Lo que nos presentaban como un museo único en España, iba a nacer con la pretensión de 'fomentar la investigación, documentación, conservación y difusión de Almería como tierra de cine'.
Con varios años de retraso sobre la fecha prevista inicialmente -verano de 2008-, la Casa del Cine abrió sus puertas en 2011 dejándose en el camino elementos tan importantes para el cumplimiento de sus objetivos iniciales como el proyectado Centro Documental del Cine, dotado de una biblioteca con doce puestos de consulta, una oficina y un depósito-archivo, o el Salón de Actos de uso polivalente que serviría como auditorio de cine, conferencias y presentaciones.

Visita de Almeriacine en 2011, durante nuestro X aniversario.

Avatares presupuestarios se llevaron por delante las piezas básicas para lograr lo que se pretendía: crear un centro de referencia para la investigación cinematográfica de los filmes rodados en Almería y recuperar el patrimonio histórico-artístico y cultural cinematográfico con el aumento incluso de su proyección internacional.
Tampoco se supo nada más de los usos complementarios del pabellón construido en la parte trasera, donde estaban la granja, graneros y almacenes de la antigua finca. Los espacios polivalentes destinados a usos culturales como talleres o salas de reuniones para asociaciones solo acumulan suciedad y abandono. De la cafetería proyectada resulta innecesario hablar, dado el escaso volumen de visitantes que se acercan por allí.

Locales sin uso

La realidad, hoy.

La Casa del Cine abrió sus puertas en 2011 con unos espacios que permanecen inalterados un lustro después, salvo la pérdida de la palmera central del jardín. El espacio expositivo, novedoso entonces por algunos de los avances que mostraba en el ámbito museográfico, ha quedado obsoleto en algunos casos -3D, croma- solo unos pocos años después, no sorprendiendo a casi nadie y quedando más en evidencia aún el poco peso de la información histórica y cinematográfica que ofrece el museo.

El espacio museístico no despierta interés. Las visitas han caído en picado. Solo hay que darse una vuelta por allí de vez en cuando para comprobar la escasa demanda que hay de reservas y la pobre afluencia de visitantes. Eso sí, las estadísticas se maquillan cada año con las visitas guiadas gratuitas que se incluyen como una actividad más del Festival de Cine de Almería.

En la sala 'Almería 35mm' también se observan carencias importantes. El vestuario que se exhibe de 'El hombre sin nombre' es una malísima copia mientras que la ropa de Cleopatra está fuera de lugar puesto que ni Elizabeth Taylor ni su personaje estuvieron en Almería en ese rodaje. A la vez, se desaprovecha el hecho de que la réplica de la espada de Conan sí que estuvo en manos del actor Arnold Schwarzenegger porque ni siquiera se señala en el expositor que la firmó durante su visita a Almería en 2014. Tampoco advertirá nadie que el cercano cartel de 'Conan, el bárbaro' está firmado por él si no estamos en una visita guiada (actualmente solo en fines de semana).
En esta sala también vemos unos videos de forma consecutiva en los que las personas menos informadas no conocerán a casi ninguno de los intervinientes, pues no aparece rotulado su  nombre. 

Son bastantes cosas a mejorar: un croma descuadrado y con solo dos escenas y muy manidas, una exposición de fotos que nunca se ha cambiado, una sala 'Los personajes de la casa' totalmente prescindible y que desaprovecha una de las habitaciones con mayor interés de toda la casa, la interesante sala de Lennon con la música averiada hace meses y sin reacción por parte de nadie...


Nuestras propuestas de mejora.

- La Casa del Cine necesita un director que se interese por dinamizar el espacio y establecer un programa anual de actividades.
- Buscar un patrono o patronos e incluso estudiar una fórmula parecida a una fundación.
- Intensificar la formación a los guías para que, dentro de una actuación que consideramos correcta, no se limiten a explicar lo que se está viendo, sino a ir más allá y despertar verdadero interés por el tema en los visitantes.
- Vender recuerdos relacionados con el cine rodado en Almería, libros y guías, carteles de películas...
- Mayor promoción y mejor señalización para llegar hasta la Casa del Cine con el fin de paliar el hándicap de su lejanía del centro.
- Actualizar contenidos con propuestas como referencias a rodajes actuales (making of), atrezzo, material de rodajes...para transmitir la idea de que la producción cinematográfica está muy viva en Almería. La ausencia total de elementos de distintos rodajes es una de las grandes carencias de la Casa del Cine.
- Organizar exposiciones temporales sobre actores, directores, películas, aniversarios...que animen al público a desplazarse hasta la Casa del Cine. La sala de exposiciones permanece cerrada con llave y sin contenido.
- Establecer un plan temporal de inversiones que garantice la terminación del proyecto: sala de proyecciones, espacios para reuniones, creación de una filmoteca y una biblioteca.

En resumen, un proyecto que despertó tanto interés e ilusión en su inicio, ha pasado prácticamente a ofrecernos la única satisfacción de haber conservado una casa histórica para el futuro. Queda mucho por hacer pero es alarmante la falta de voluntad e interés por hacer de la Casa del Cine el referente que tiene que ser en una tierra como Almería, cuyos responsables políticos definen hasta la saciedad como 'tierra de cine'.

Este documento ha sido realizado por el grupo Almeriacine a partir de visitas a la Casa del Cine durante el mes de noviembre. Os dejamos aquí el eco que ha tenido en prensa a través de este artículo firmado por María Victoria Revilla en Diario de Almería 








20 de noviembre de 2016

Libro-guía 'La Almería de Sergio Leone'

Este noviembre se ha presentado en FICAL 2016 el libro 'La Almería de Sergio Leone', de Juanen Pérez Miranda y Juan Gabriel García, editado por el Instituto de Estudios Almerienses y promovido por el Festival Internacional de Cine de Almería.


Una guía de turismo de cine es una invitación a VER CINE y a VIAJAR. Tomar entre tus manos un libro que propone hacer turismo de cine implica estar dispuesto a ver cine desde otra perspectiva, a revisar películas, o a acercarte a ellas por primera vez, con la intención de hacer tuyos los paisajes en los que el director enmarcó la acción, más allá de verlos solo como un escenario circunstancial cualquiera.
Almería es, en este sentido, una provincia privilegiada. Su diversidad de paisajes y la variedad de géneros, que la han convertido en tantos lugares distintos del mundo en la ficción, hacen de ella una tierra prometida para aficionados en busca de los lugares reales en los que Indiana Jones, Conan o el Hombre sin nombre forjaron su leyenda cinematográfica.


¿Por qué precisamente 'La Almería de Sergio Leone'? "Por el permanente merecido homenaje a Leone, por los cincuenta años de la Trilogía del Dólar y porque la más genuina expresión del paisaje cinematográfico almeriense fue la que crearon juntos Almería, Sergio Leone y Ennio Morricone", nos indica Juanen Pérez Miranda. También lo justifica sobradamente Juan Gabriel García, pues para él, Sergio Leone es “el cineasta más importante que jamás ha rodado en la provincia de Almería, por su talento, genialidad y por traer consigo muchos beneficios para Almería, como el desarrollo de nuestra industria cinematográfica que atrajo una ola de rodajes a la provincia al tiempo que revolucionaba el género del western”.


El proceso de elaboración de esta guía ha consistido en ir de la revisión de cada película hasta cada enclave almeriense y lo que allí ocurre en la ficción. En ese recorrido por los cinco westerns de Leone se va desde puntos emblemáticos de la capital hasta numerosos lugares del desierto de Tabernas y de Cabo de Gata-Níjar.
De cada localización se facilitan las coordenadas geográficas y de la mayoría se incluye una pista fotográfica de lo que aparece en la pantalla de cine o de televisión. No obstante, todas ellas dan juego para dejarse llevar y buscar los distintos encuadres, un entretenimiento que apasiona a los conocidos como 'cazadores de localizaciones'. 





Por fortuna, muchos de los destinos provinciales que se incluyen son espacios naturales que se conservan casi intactos, en los que se ha seguido rodando o no, pero por donde no ha pasado la mano urbanizadora, por lo que es fácil recrear la magia que desplegó aquel gran genio llamado Sergio Leone.
Presentación en FICAL 2016

Esta publicación, aunque centrada en Almería, también intenta dar una visión global de los cinco westerns de Sergio Leone, por lo que, junto a las localizaciones almerienses, se añaden tres capítulos sobre Madrid, Burgos y Granada, las otras tres provincias españolas donde, fundamentalmente, rodó el director italiano. Para ello se ha contado con la colaboración de reconocidos especialistas en cada uno de los lugares: Victor Matellano (Madrid), Diego Montero (Burgos) y Manú Segura (Granada).
Además de ellos, la otra colaboración de lujo de la publicación viene de la mano del italiano Carlo Gaberscek, gran experto en localizaciones, que demuestra en un delicioso prólogo su amor por Almería y la importancia creciente del denominado 'cineturismo'.



La guía se completa con la propuesta de dos rutas para realizar en una jornada: una por el desierto de Tabernas y otra por Cabo de Gata-Níjar. 
En ambas se traza un recorrido circular con numerosas paradas en las que el lector y viajero puede improvisar a su gusto, desde alargar un paseo hasta añadir un tramo de senderismo o incluir nuevas localizaciones cercanas. Solo son dos propuestas de entre las innumerables visitas, simples o combinadas, que permite planificar el amplio muestrario de localizaciones que llevan la prestigiosa etiqueta de Sergio Leone y de cuya importancia y necesidad de conservación y protección también quiere concienciar este libro.

Libro ya a la venta en Librerías Picasso (C/ Reyes Católicos de Almería), en Riot Cinema Shop (C/ Zaragoza, 15 Almería) y en Bibabuk (Avda. Federico García Lorca de Almería), en tiendas y online.




Aquí dejamos un breve resumen de la presentación en el Patio de Luces de la Diputación de Almería, con lleno absoluto, dentro de los actos del Festival Internacional de Cine de Almería.


Entrevista del periodista Pepe Cuenca a los autores en DIPALME Radio: dadle al PLAY

                                         

Entrevista de Joaquín Segura en su programa 'Abierto al atardecer' a los autores del libro-guía 'La Almería de Sergio Leone'












27 de octubre de 2016

Almería Western Film Festival 2016

Una año más, Tabernas y sus poblados del oeste Oasys-Minihollywood y Fort Bravo se convirtieron en epicentro internacional del cine western con la celebración de la VI edición del Almería Western Film Festival.


Dentro de una brillante selección de largometrajes a concurso en la Sección Oficial, fue el film danés 'The Salvation' (Kristian Levring, 2014) el que se alzó con el Premio AWFF a la mejor película. 
Os dejamos aquí con su trailer y con el palmarés cinematográfico completo. 

El teatro municipal de Tabernas acogió tanto las proyecciones de cortos y largos como distintas mesas redondas, entre las que destacaron las dedicadas a 'Cine y Turismo' y la titulada 'El cercano oeste: aproximación al western del siglo XXI'. En cuanto a charlas y conferencias, Guillermo Fdez. de Oliveira comentó su proyecto de documental 'Sad Hill Unearthed', que podremos ver en pocos meses, y nos ofreció una interesante conferencia sobre el tema 'De Leone a Tarantino, el western en la posmodernidad'. 



La gran estrella invitada de esta edición fue el actor y director italiano Terence Hill, que recibió un multitudinario homenaje en Fort Bravo y al que se le entregó el Premio 'Tabernas de Cine'.

Terence Hill recogió su premio en Fort Bravo

AWFF 2016 también brindó en esta 6ª edición varios premios y homenajes más, a cual más emotivo.
Estos fueron:

- Premio 'Leone in Memoriam' a Fernando Sancho, con presencia de sus tres hijos.
- Premio 'Tabernas de Cine' 2014 a Giuliano Gemma, que recogieron sus hijas Giuliana y Vera antes     de presentar su documental 'Giuliano Gemma: un italiano nel mondo'
- Premio ASFAAN a José Salcedo
- Premio 'Desierto de Tabernas' a Reyes Abades.

El Almería Western Film Festival también tuvo el honor este año de contar con dos estrenos nacionales de películas rodadas en Almería: 'Twice Upon A time in the West' (Boris Despodov, 2015) o muy vinculadas a Almería y al propio festival como 'Stop Over in Hell' (Victor Matellano, 2016), gestada en parte en el AWFF 2014 y con el almeriense Juan Gabriel García como guionista.

Foto de familia final.



En este video podéis ver algunos de los momentos estelares de esta edición 2016









12 de octubre de 2016

De pequeño quería ser Terence Hill

Antes de la entrega a Terence Hill del premio 'Tabernas de cine', que otorga el Almería Western Film Festival, el presentador del acto, Juan Gabriel García, nos emocionaba con estas palabras que representan a gran parte de una generación para que el actor fue un verdadero icono cinematográfico.


De pequeño quería ser Terence Hill.
Juan Gabriel García

"Quería tener esos profundos ojos azules, esa mirada de ángel y la sonrisa más pícara que jamás ha visto la gran pantalla. Quería ser Trinidad, holgazanear en el far west, vacilar a mi hermano Bambino, soltar dos sopapos al malo antes de que desenfundase el revólver, que mi caballo me arrastrase por el Oeste tumbado en una camilla y comer frijoles como si no hubiese un mañana. ¡Ah!, y llevar siempre calzoncillos largos.

Algunos de los momentos más felices de mi infancia están asociados a un recuerdo, el visionado de las películas de Terence Hill y Bud Spencer. Era el mejor instante del día. La diversión estaba asegurada ante ese desfile imparable de tortazos y mamporros. Golpes que despertaban en el público la misma reacción que las torpezas de Chaplin o Buster Keaton. Un humor blanco y universal con el que traspasaron fronteras para convertirse en grandes estrellas, queridas y admiradas por el público más diverso. La versión moderna y mediterránea del gordo y el flaco.

La relación de Terence Hill con Almería ha sido especialmente intensa y fructífera. Títulos importantes como 'Tú perdonas yo no', Los 4 truhanes' y 'La colina de las botas', la trilogía de Giuseppe Colizzi junto a su inseparable Bud Spencer, 'El genio', de Damiano Damiani y producida por Sergio Leone, y una gran superproducción internacional de género bélico como 'Marchar o morir', de Dick Richards, junto a Catherine Deneuve, Gene Hackman y Max Von Sydow.

Terence Hill es un icono para decenas de generaciones, un emblema del cine popular, un coloso del western europeo, un ejemplo de constancia y adaptación, y un trabajador incansable que ha tenido el honor de volver a fijarse en Almería para rodar su nueva película como director y protagonista.

Vuelves a tu casa, al escenario donde te convertiste en inmortal, donde empezó todo, el lugar en el que el sueño se hizo realidad para que nosotros, a su vez, pudiésemos soñar con tus personajes. Terence Hill es el pistolero joven, habilidoso, socarrón y sonriente de nuestro imaginario colectivo. Hoy podemos mirarte directamente a los ojos para decirte gracias, gracias Terence por haber dado luz a nuestras vidas con tus películas. Y hoy que te tengo tan cerca te puedo decir que yo siempre he querido ser Terence Hill. "

Andrés Acevedo -productor-, Victor Matellano -director- y Juan Gabriel García -coguionista-,
el equipo del western 'Stop Over in Hell' con Terence Hill


Juan Gabriel García es periodista, escritor especialista en cine y guionista, presentador y colaborador del Almería Western Film Festival de Tabernas
http://www.juangabrielgarcia.com/
    

4 de agosto de 2016

50BFM en Los Albaricoques


Los aficionados al western de Almería tenemos ya marcadas en el calendario anual dos citas mayores esperadas con mucha ilusión. Si una nos lleva cada mes de octubre hasta Tabernas y sus poblados para disfrutar con el Almería Western Film Festival -AWFF-, que este año llegará a su 6ª edición, la otra nos emplaza en la pedanía de Los Albaricoques (Níjar), donde por tercer año consecutivo se rinde culto a la obra de Sergio Leone.

Homenaje a Ruiz Escaño y descubrimento de panel de cine.

Si en años anteriores conmemoramos los 25 años de la muerte del genial director romano y los 50 años de 'La muerte tenía un precio', este 2016 tocaba el turno del cincuentenario de la obra maestra que cerró la trilogía del dólar: 'El bueno, el feo y el malo', a cuya celebración en Burgos asistíamos también hace una semana.
La localización en los cortijos del Campillo de doña Francisca de las escenas de presentación del personaje de 'Sentencia', interpretado por Lee Van Cleef, ha dado pie al traslado a este lugar de los actos de homenaje y recreación de este año.

Tuco y Rubio, Uroz y Sopa

La asociaciones Cabo de Gata-Níjar, con Manuel Hernández a la cabeza, y Tabernas/Níjar Western Passion, con la inestimable colaboración del actor y especialista Antonio Ruíz Escaño, que hace cincuenta años participaba en la película en esta localización y en la del cortijo la Hoya Altica, han hecho un esfuerzo encomiable por recuperar la noria (de la que quedaba un pequeño resto) y adecentar los alrededores. A partir de ahora, gracias a ellos y al Ayuntamiento de Níjar y su apuesta por el cine y el turismo de cine, el cortijo de doña Francisca se convierte en un nuevo punto marcado en la ruta cinematográfica de Los Albaricoques, un verdadero ejemplo para toda la provincia.

Homenaje a Manuel Hernández, con tarta de cumpleaños incluida.

Con la asistencia de varios cientos de aficionados, pudimos asistir a la recreación de la llegada de 'Sentencia' a la casa de los Stevens y al emblemático triello final, cuyo rodaje se produjo realmente en tierras burgalesas. Este hermanamiento entre aficionados de Almería y Burgos se puso de manifiesto con este homenaje al mítico escenario de Sad Hill, ambientado esta vez en Níjar, y con las palabras de felicitación y agradecimiento hacia los amigos de la Asociación Sad Hill por parte de Manuel Hernández.
Los participantes y algunos espontáneos.

Los papeles principales corrieron a cargo de Luis Sopa (Rubio-Eastwood), Álvaro Alonso (Sentencia-Van Cleef) y José Uroz (Tuco-Wallach), más las interpretaciones del propio homenajeado Antonio Ruíz Escaño (Stevens), Emi López (mujer de Stevens) y Marta López (niña en la noria). José Hita ejerció de perfecto maestro de ceremonias. Nuestro agradecimiento a todos ellos por su esfuerzo y buen hacer.

El día terminó con la proyección de la versión extendida de 'El bueno, el feo y el malo' en un lateral del cortijo del Fraile, que fue misión de San Antonio en la película.

Proyección de BFM en el cortijo del Fraile

Os dejamos con este video que recoge algunos de los momentos del evento.

                                        

Video final montado por José Hita, de la asociación Tabernas/Níjar Western Passion, con material de video de diversas procedencias.


1 de agosto de 2016

'El bueno, el feo y el malo': celebrando los 50 años en Sad Hill


"Hay dos clases de personas: las que cavan un rato y las que acaban los retos", Sergio García, uno de los integrantes de la Asociación Cultural Sad Hill, pronunciaba estas palabras justo antes de que, con la presencia de distintas autoridades de la comarca, se inaugurara la restauración del cementerio de Sad Hill, que diseñara Carlo Simi por indicación de Sergio Leone para la monumental película 'El bueno, el feo y el malo'.

Impresionante reto el que se plantearon los amigos de Sad Hill, con los grandes objetivos de desenterrar aquel cementerio mítico del 'Éxtasis del oro' y 'el triello' y de traer hasta Burgos a Clint Eastwood. Conseguido lo primero, casi alcanzan lo segundo.

La culminación de mucha ilusión y del trabajo de tantísimos voluntarios durante largos meses la hemos podido vivir en el Simposio Internacional que ha llevado hasta Salas de los Infantes y la comarca de la Demanda a algunos de los mayores expertos en la citada película y en el cine de Leone.



Desde el jueves 21 de julio hasta el sábado siguiente desfilaron por el teatro de Salas de los Infantes figuras de la talla de Carlos Aguilar -conferencia 'Sergio Leone: el hombre, el rito, la muerte'-, Peter J. Hanley, presentando su libro 'Behind-the-scenes of Sergio Leone's The good, the bad and the ugly' y Sir Christopher Frayiling, con la conferencia magistral 'Once upon a time in Spain...'.
Elisabetta y Giuditta Simi, viuda e hija respectivamente del gran Carlo Simi, trajeron la exposición 'Los diseños de Carlo Simi para El bueno, el feo y el malo', con una conferencia acompañadas del crítico italiano Fabio Melelli. Otros especialistas como Ángel Gª Romero, Anselmo Núñez y Anita Haas hablaron sobre 'La música de Ennio Morricone en los westerns de Sergio Leone' -el primero de ellos- o participaron en una mesa redonda a la que nos pudimos sumar desde Almeriacine.

Conferencia de Peter J. Hanley

Asistimos a momentos realmente entrañables como el homenaje a Eugenio Alabiso -montaje-, desplazado desde Italia, o el coloquio ' El trabajo de los extras en 'El bueno, el feo y el malo', con testimonios muy valiosos de quienes participaron como figurantes -frailes, soldados...- o trabajaron en la construcción de las trincheras para la batalla de Langstone o en el transporte. Nos conmovieron desde graciosas anécdotas hasta recuerdos imborrables como el de cruzarse su camión con Clint Eastwood que regresaba del rodaje hacia Covarrubias andando por la carretera con su palo de golf.

'La arena' empedrada de Sad Hill, desenterrada.

El día grande fue el domingo por la tarde, con la celebración popular en el propio cementerio de Sad Hill, en el valle de Mirandilla (Santo Domingo de Silos). Desbordados por la afluencia de público que quería disfrutar de estos momentos y con una muy buena organización y apoyo de Protección Civil, el valle se inundó de cinéfilos y curiosos para vivir lo más emocionante y esperado.
La Banda Alfoz de Lara interpretó varias piezas en el centro del empedrado desenterrado antes de que se recrearan las escenas de 'El éxtasis del oro' y 'El trielo' por parte del grupo 'Las Hienas Mesetarias Teatro'.

Recreación del triello

Antes de la película, bien provistos de ropa de abrigo en pleno mes de julio como exige el cine de verano burgalés, y gracias al material que Guillermo Fernández de Oliveira está consiguiendo para su documental 'Sad Hill Unearthed' (Zapruder Pictures), se proyectaron saludos de Ennio Morricone, James Heatfield (Metallica) y el sorprendente e inesperado de Clint Eastwood, felicitando a la asociación y a todos los implicados en la recuperación de este escenario. Fue la guinda más deseada antes de volver a disfrutar, en un paraje inigualable, de las andanzas de Rubio, Tuco y Sentencia en la 'película mejor dirigida de todos los tiempos'


                                       

¡Gracias a Diego, Sergio, Joseba, David y a todos los miembros y voluntarios de la Asociación Sad Hill por hacer todo esto realidad! ¡Enhorabuena!


                                         

29 de junio de 2016

Bud Spencer, el coloso de los mamporros

La noticia del fallecimiento de Bud Spencer a los 86 años, cuyo nombre real era Carlo Pedersoli, me produce una infinita tristeza. Se marcha un icono de mi infancia, un superhéroe de carne y hueso, la persona que mejor ha repartido hostias con la mano abierta, el inventor del puñetazo vertical, ese golpe que impacta con el puño de plano en la cabeza del adversario, una presencia carismática en pantalla y, sobre todo, una de las personas que a través de sus películas me enseñó a amar el cine.

Sí, tal afirmación puede resultar sorprendente, algún crítico purista, de esos que saben tanto que parece que escriben para sí mismos, me llamará loco pero, para los ojos de un niño de los mitificados años ochenta, asomarse a una película protagonizada por el tándem Bud Spencer – Terence Hill resultaba mucho más atractivo que ver cualquier clásico de la historia del cine.


Así me acerqué al séptimo arte. Primero fue Chaplin, después las películas de Los Hermanos Marx, a los que no debemos dejar de reivindicar, Leone entre medias, y las aventuras de Spencer y Hill, o de Spencer y de Hill por separado, aunque cuando no actuaban juntos se echaba mucho de menos a la otra mitad, siempre esperabas que el otro apareciese en cualquier momento.


Las alocadas películas de este dúo despertaron mi interés por el cine. Se trató del primer paso para descubrir un medio de expresión sin el que hoy día mi vida sería diferente, no sé si mejor o peor, pero completamente distinta. Porque lo mismo que uno no se adentra en la literatura leyendo a Joyce o a Pessoa, tampoco lo hace en el cine viendo las obras de Eisenstein, Ozu o Kubrick. Eso viene después y se disfruta con la madurez, cuando uno posee el bagaje suficiente para saborear las joyas que alumbraron estos autores.

Mi cabeza guarda algunas simpáticas anécdotas relacionadas con Bud Spencer, y Terence Hill, cómo no, que por cierto se llama Mario Girotti. Una de ellas nos lleva a cualquier día del calendario escolar de 1987, o 1988, uno de esos días en los que tocaba excursión y viajábamos en autobús hasta parajes remotos como Castala o el Arroyo de Celín para pasar la jornada en plena naturaleza.
En el viaje de vuelta el chófer nos dijo que iba a poner una película. (Espero que la SGAE no tome medidas retroactivas por estos hechos). En aquella tele de pantalla curva del autocar empezó a emitirse una película de Spencer y Hill, no recuerdo cual, eso no importa. De repente, todos los niños estábamos dando saltos y riéndonos a carcajadas con la orgía de tortazos y mamporros en aquellas disparatadas escenas en las que nuestra pareja favorita vencía a sorpasso limpio, perdón, sopapo, a los malos. Fue lo mejor de la excursión.

La otra anécdota la viví en Italia. En 1993 tal vez. Estaba en Roma en una especie de viaje de estudios. Uno de los primeros días almorzamos en una acogedora pizzería. Se me ocurrió hacer una gracia y le pregunté a la camarera si Bud Spencer y Terence Hill eran italianos. Mis compañeros de mesa alucinaron con la ocurrencia y rotundamente coincidieron en que había perdido la cabeza. “Hombre, son americanos, está claro”, sentenció uno de ellos. La camarera se ve que no era muy cinéfila, no me sacó de dudas, pero le arranqué una sonrisa y eso para mí fue suficiente.

Ahora recuerdo otra anécdota, de uno de esos largos días de invierno en los que a las cinco de la tarde es de noche. Mi padre me mandó al video club, cómo los añoro, para alquilar una película que nos amenizase la fría tarde. Tendría 10 años como mucho. Se fio de mi criterio. Volví a casa con ‘Pegafuerte’ (1978), una de tantas protagonizada por Bud Spencer cuyo argumento daba lo mismo, la clave es que hubiera mamporros, y los había.
Mi padre se mosqueó un poco. No le vio mucho potencial artístico a ‘Pegafuerte’, hubiese preferido algún éxito del momento tipo ‘Rambo’ o ‘Desaparecido en combate’, pero al final cedió y aquella tarde que hubiese pasado al olvido infinito, como pasan la mayoría de las tardes de nuestra vida, la estoy rememorando hoy aquí, al recordar al bueno de Bud, porque en cierto modo me hizo pasar un rato muy agradable con mi padre.

Podría resumir la biografía y trayectoria de Carlo Pedersoli pero a estas alturas no tiene sentido. Ya se ha contado mil veces que fue un nadador destacado, con varios Juegos Olímpicos en sus anchas espaldas, trabajador de embajadas, licenciado en Derecho y Sociología, fundó una compañía aérea, cantante, compositor…, y decenas de cosas más.

Luego llegó el cine. Al inicio con anecdóticas apariciones todavía como Carlo Pedersoli, una de ellas en ‘Quo Vadis’ (1951), hasta que coprotagonizó ‘Tú perdonas…, yo no’ (1967), un estupendo spaghetti western de Giuseppe Colizzi rodado parcialmente en España, y en Almería, en el que ya estableció pareja hasta la eternidad con Terence Hill. Entonces Carlo, como era habitual en aquel tiempo, ‘americanizó’ su nombre y escogió el de Bud Spencer, en honor a su cerveza favorita, la Budweiser, y su actor preferido, Spencer Tracy.

El dúo se consolidó en el western con ‘Los cuatro Truhanes’ (1968), al lado de Eli Wallach, y ‘La colina de las botas’ (1969), ambas de Giuseppe Colizzi y que junto con ‘Tú perdonas…, yo no’ conforman una trilogía muy respetada dentro del western europeo.

La química con su compañero de mil batallas fue sencillamente brutal. Hill, delgado y atractivo, ágil y pícaro, se mezclaba a la perfección con Bud, grande y fuerte, bruto y cándido. Emergieron como pareja en una especie de transposición latina y socarrona de ‘El gordo y el flaco’, los de toda la vida, los célebres Laurel y Hardy. En esa idea radicó su esencia.


Con ‘Le llamaban Trinidad’ (1970) se desató la locura. Fue un éxito enorme. De las películas más taquilleras de la historia del cine italiano y español, aunque con ella se escribieron los últimos capítulos del spaghetti western. La parodia llegó al extremo y se agotó la paciencia del espectador.


Pero si tengo que destacar un título de este par, me quedo sin duda con ‘…Y si no, nos enfadamos’ (1974), de Macello Fondato. Tal vez la más surrealista de sus películas, la más divertida y la más sinsentido. Coproducción italo-española con rodaje en Madrid, la delirante propuesta se advierte nada más repasar el reparto, con Donald Pleasence, Manuel de Blas o Emilio Laguna.


‘…Y si no, nos enfadamos’ reúne un puñado de escenas inolvidables e inclasificables. El duelo de comer salchichas por el que se juegan el mini bólido por el que compiten Bud y Terence, la persecución en moto, la pelea en el restaurante, la singular canción de la película y, por supuesto, la secuencia del coro con el famoso “lalalalalalalalalalalala” y Bud Spencer haciendo pedorretas mientras ambos sortean a un francotirador (Manuel de Blas) y Emilio Laguna, director del coro, rompe batutas hasta perder los nervios.

Bud Spencer nos ha dejado y el destino ha querido que mientras se marchaba, su inseparable Terence se encontrara en Almería, la tierra que los vio nacer como pareja fílmica, tal vez para localizar un futuro proyecto. No sé si esta circunstancia ofrece alguna lectura, pero no deja de ser una caprichosa casualidad. 

Lo que ya no se podrá hacer nunca es que ambos regresen para recibir un gran homenaje al lugar que los vio nacer. Hubiese sido genial, nos quedamos con esa espinita.

Como constatación de su calado sociológico queda el divertido anuncio de Bancaja de hace unos años, en el que Bud, enfadado, va repartiendo las distintas clases de mamporros de su repertorio a diestro y siniestro, con el personal choque de cabezas, el ‘fatality’ de sus golpes. Sin olvidar el celebritie que le dedicó Joaquín Reyes en Muchachada Nui: “Que no pase un día sin que deis una hostia, porque hostia que no se da, hostia que se pierde”.


Bud Spencer constituye una de las cimas del cine popular, un actor que ha calado en varias generaciones de cinéfilos de todo el mundo. Un emblema del entretenimiento en pantalla grande. Un símbolo que siempre permanecerá vivo en nuestro recuerdo con su tupida barba y sus grandes manos sentando cátedra. Un gigante bondadoso al que nos referimos como a uno mas de nuestra familia. Un coloso de los mamporros.


Giuseppe Pedersoli comunicó la muerte de su padre. Confirmó que no sufrió y que murió en compañía de su familia. Su última palabra fue “gracias”. Un digno adiós para alguien que nos ha hecho pasar muy buenos momentos, para una figura que alcanzó la universalidad traspasando fronteras y culturas. Para un hombre que se ganó la inmortalidad en un rincón privilegiado de nuestra memoria. Gracias Bud por haber hecho de este mundo un lugar más divertido.



Obituario escrito por el periodista y escritor almeriense Juan Gabriel García para ALMERIACINE y ADIOSGRINGO
Juan Gabriel García es miembro de Almeriacine.