Aficionados al cine rodado en los espectaculares paisajes almerienses: aventuras y westerns,
la increíble belleza del desierto,los decorados que nos quedan, los escenarios clásicos, recorridos por la Almería del cine, noticias sobre rodajes actuales y proyectos...
En la zona del Ricaveral, olvidada y casi oculta en una curva, se converva a duras penas una localización del western almeriense, huérfana de historia.
En tiempos tuvo rotulados los títulos de "San Antonio. Nuevo Mexico", según algunas fotos y dibujos de la época en que lucía flamante.
Está en un lugar apartado de otros rodajes western y nadie, que sepamos, ha logrado citar en qué película aparece. Esperemos que algún gran aficionado al spaghetti western arroje luz sobre este pequeño misterio de la historia del cine en Almería.
Cuando Ernest Borgnine visitó por última vez Almería, para recibir el homenaje en forma de premio 'Almería tierra de cine' en el festival 'Almería en corto' de 2009, transmitía con mucho cariño sus recuerdos de aquella Almería que "estaba muy chico", de los pescadores que faenaban toda la noche y a él le gustaba ir a ver en sus ratos libres y del orgullo de un pueblo que había conseguido hacer de ésta una ciudad tan bonita. Regresaba muchos años después para ver "un pueblecito que está grande ahora"
En la noria del Pozo de los Frailes, Níjar
Fue en pleno apogeo del western, cuando Almería era ciertamente el Hollywood europeo, cuando recaló en nuestra tierra este actor que acababa de protagonizar la magistral 'Grupo salvaje' (Sam Peckinpah, 1969).
Para una coproducción hispano-italiana, tan al uso entonces, durante el verano de 1969, Almería lo acogía por primera vez, junto a su familia, para el rodaje de 'Los desesperados' (Julio Buchs, 1969)
De nuevo un western, a principios de 1971, y esta vez junto a grandes como Raquel Welch, Jack Elam o Christopher Lee, traía a Almería a la familia Borgnine para rodar 'Ana Coulder' (Burt Kennedy, 1971)
Toda una vida dedicada al cine y papeles memorables, como el Shack de 'El emperador del Norte' (Robert Aldrich, 1973), habían pasado para volver a contar, tres décadas después, con la presencia de Ernest Borgnine en un rodaje almeriense. En julio de 2002 se convirtió en un sheriff impedido, en silla de ruedas, en el "western sobrenatural" que Jan Kounen realizó a partir del personaje de cómic 'Blueberry, la experiencia secreta' (2004)
Tan alejado de sus habituales papeles cinematográficos violentos y de carácter, en 2009, durante su merecido homenaje en Almería, pudimos disfrutar de una persona afable y muy simpática. Cuando un asistente a la rueda de prensa le preguntaba que si realmente era tan duro -a la vista de cómo se nos estaba mostrando-, el actor estuvo genial y conciso: "yo soy actor", y un actor genial, añadimos nosotros.
En estos dos videos podéis ver y escuchar los mejores momentos de la rueda de prensa que ofreció en la Diputación de Almería, en diciembre de 2009
Y aquí unas escenas de su último rodaje en tierras almerienses. Por fortuna, volvió pocos años después.
Ernest Borgnine nos ha dejado en julio de 2012, a la edad de 95 años. Descanse en paz
"Curro Jiménez era un western disfrazado; en vez de vaqueros, había bandoleros. Mi personaje era el típico héroe obligado por las circunstancias. Le habían robado todo lo que tenía: la novia, la familia, las tierras...Se echaba al monte para tomarse la justicia por su mano". (Sancho Gracia)
La 2 de TVE emitió de nuevo durante el verano de 2012 esta magistral serie que llenó de aventuras las casas españolas entre 1976 y 1978. Después de varios meses de trabajo, los profesionales de RTVE han restaurado la serie, rodada en 16 mm, recuperando digitalmente el color original para mostrarnos en video HD el esplendor de paisajes y tramas llenas de acción.
Curro Jiménez, el icono romántico del bandolerismo andaluz, representa uno de los hitos de la historia de la televisión en España. Con una inconfundible sintonía compuesta por Waldo de los Ríos, lanzó al estrellato a su trío protagonista, formado por Sancho Gracia, José Sancho y Álvaro de Luna, además de contar con todo el gran elenco de actores nacionales de esos años.
Curiosamente, aunque la serie está ambientada en la malagueña serranía de Ronda, hasta siete capítulos se rodaron íntegramente en la provincia de Almería: 'La gran batalla de Andalucía', 'El destino de Antonio Navajo', 'En la loca fortuna', 'En la boca del diablo', 'El campeón de Almería', 'La promesa' y 'La trampa'.
Algunas localizaciones en Almería
'Curro Jiménez' nos permite admirar nuestros pueblos de Gérgal, Sorbas, Mojácar o Polopos, las bellas playas de Mónsul o el Sombrerico junto con otros parajes de la costa de Mojácar y Carboneras (Macenas, el Pirulico, la rambla de la Granatilla) o de Cabo de Gata-Níjar (la Almadraba, el Faro, el Dedo, las minas de Rodalquilar) y cortijos como El Romeral, el Tesorillo, Genoveses o Fischer (en la capital).
Después de la muerte de Sancho Gracia en el verano de 2012, marzo de 2013 se ha llevado a otro de los grandes, Pepe Sancho. Le brindamos nuestro homenaje con esta entrevista para la última edición de 'Almería en corto', en diciembre de 2012
Desde Canal Sur TV, concretamente para 'Destino Andalucía', se han interesado por nuestra ruta minero-cinematográfica para mostrar un breve reportaje en su programa del próximo 21 de julio.
Partiendo de la imponente planta Denver, fuimos visitando algunos vestigios mineros y localizaciones cinematográficas de este atractivo recorrido, del que os dejábamos un completo relato en este blog después de nuestra anterior visita en octubre de 2011
La Denver, el poblado de San Diego, los cortijos del Fraile y Doña Francisca...una ruta apasionante que termina en la pedanía de Los Albaricoques, con su era rehabilitada y el recuerdo de Clint, Lee o Sergio Leone en los nombres de sus típicas calles.
Desde que la hicimos por primera vez, allá por el año 2007, esta ruta se ha ido enriqueciendo con nuevas investigaciones sobre películas rodadas en aquellos parajes y con la magia que aporta siempre la historia de la minería del oro en Rodalquilar.
En las estribaciones de Sierra Alhamilla, muy cerca del actual Parque Oasys -antiguo poblado Minihollywood-, nos encontramos con los restos de un puente, en mitad del desierto, que a un senderista casual no dejaría de parecerle un monumento a la sin razón.
En el verano de 1970 Sergio Leone hizo construir un espectacular puente, entre dos caminos de tierra, para ser volado en el cuarto western que rodaba en Almería: 'Agáchate, maldito' (Giù la testa)
El lugar quedó olvidado hace cuarenta años, fuera de ruta, excepto para los incondicionales del director italiano que, desde cualquier lugar del mundo, peregrinan a este paraje 100% Leone para rememorar la acción en los puestos de ametralladoras desde los que James Coburn 'John H. Mallory' y Rod Steiger 'Juan Miranda' disparaban a una columna militar.
Video de HervéAttia, con fotos de Almeriacine
El único ojo del puente en pie ofrece al atardecer una fascinante visión de la luz de Almería, mientras que restos del rodaje aquí y allá confieren al puente Leone, aún con los cables para la detonación en el centro de la rambla, la magia de un set de rodaje anclado en el tiempo.
Pero este lugar ofrece más atractivos, puesto que ya en junio de 1965 Sergio Leone rodaba en estos caminos algunas escenas de 'La muerte tenía un precio' (Per qualche dollaro in più). Sólo unos metros más adelante, una montaña con una característica forma de "magdalena" sirvió para que Clint Eastwood 'Manco' y Lee Van Cleef 'Coronel Mortimer' se encontraran en un corte del terreno realizado intencionadamente para ese rodaje.
También Eli Wallach 'Tuco' pasaba por aquí en junio de 1966, siguiendo los pasos de Clint Eastwood 'Rubio', en la trama de 'El bueno, el feo y el malo' (Il buono, il brutto, il cattivo); de esto dejan testimonio los aficionados conservando restos de piedras en torno a un fuego que lo fue en la ficción. Eso mismo ocurre un par de curvas más arriba, donde el 'Hombre sin nombre' termina con varios miembros de la banda del Indio en 'La muerte tenía un precio'.
Los más de quinientos metros de altitud nos permiten una visión privilegiada del desierto de Tabernas, alejados de casi todo, con el llano de La Sartenilla a la derecha, comprendiendo por qué ese fue siempre un sitio especial para Sergio Leone y qué buscaba cuando en los momentos de tensión le decía a Juan Fernández, su chófer almeriense, "llévame a lo más alto".
Por desgracia, igual que ocurre desde hace tiempo en los granadinos llanos del Zenete con molinos de viento y paneles solares, el progreso también se abre paso por estos paisajes olvidados y unas modernas torres eléctricas impiden ya, desde hace unos meses, disfrutar de las extensas panorámicas que enamoraron a tantos directores y cinéfilos del mundo.
Completamos esta magnífica jornada con el recorrido desde Tabernas hasta el Cabezo del Águila, por la rambla Benavides, del que podéis ver el relato de otra visita anterior en este mismo blog.
No obstante, el espléndido paisaje dio para repetir tomas y para alguna sorpresa más.
Os dejamos con estos dos videos
Día completo: Cabeza del Águila, Turrillas, puente Leone
¡Por fin! Ya podemos decir que el Paseo de las Estrellas de Almería es una realidad.
Don Eduardo Fajardo, actor afincado en Almería desde hace muchos años y con demostrados afecto hacia nuestra tierra y valía personal era la persona idónea para protagonizar este ilusionante momento.
Almería es perezosa para reconocer lo suyo y han sido muchas las oportunidades perdidas en el transcurso de ilustres visitas: Claudia Cardinale, Eli Wallach, Gil Parrondo, Ernest Borgnine, Rachel Welch...pero ahora es momento de alegrarse por el nuevo paso dado en ese largo camino aún por recorrer en el uso turístico de la relación de Almería con el séptimo arte.
Esperemos ver muchas más estrellas luciendo junto al teatro Cervantes.
Hace un año fue la Casa del Cine, un proyecto inacabado que no debe quedarse en mero espacio expositivo y tiene que asumir su verdadero protagonismo como centro de documentación, investigación y proyecciones, contando con las personas adecuadas para desarrollar todo su potencial.
En breve serán los paneles informativos los que señalen e ilustren en nuestra capital -como ya ha sucedido en las comarcas de Níjar o Filabres-Alhamilla- los más significativos lugares de rodaje de grandes producciones cinematográficas.
Algún día llegará también el homenaje cotidiano a la memoria de tantas personas que hicieron posible aquel 'Hollywood europeo'. Mientras 'Sergio Leone' y 'José Galera Balazote "el Habichuela"' dan nombre a sendas vías de poco lustre y difícil localización en el callejero almeriense, otros muchos personajes, de aquí y de medio mundo, merecen nombrar una calle de esta Almería que tanto quisieron: Aldo Sambrell, Tomás Milian, Eddie Fowlie, Lee Van Cleef, Jack Palance...Con todo el respeto del mundo para grandes actores, ya fallecidos, a los que alguien ha regalado ese honor: Luisa Sala, Fernando Fernán Gómez, Antonio Ferrandis...¿qué tienen que ver con Almería?. Seguimos perdiendo oportunidades y sin saber vender nuestra historia ni darle el valor que realmente tiene.
Y el colofón de todo este proyecto debería ser nuestra apuesta personal de situar en las calles de Almería estatuas de personajes inmortales que dieron al paisaje de Almería un lugar preferente en la historia del cine mundial: Indiana Jones, Patton, Conan, Lawrence de Arabia o El hombre sin nombre, deberían seguir la senda -difícil y accidentada en distintas ubicaciones- abierta por la figura de John Lennon, convertida finalmente, en el más reposado -y vigilado- retiro de la Plaza Flores, en reclamo fotográfico para cientos de visitantes curiosos ante estas historias de Almería que la mayoría de las veces quedarían sin descubrir.
Enhorabuena a D. Eduardo Fajardo por su más que merecido homenaje y nuestro agradecimiento a los responsables de que se estén empezando a ver realidades encaminadas a recuperar nuestra memoria sobre hechos de tanta relevancia histórica para Almería.
Eli Herschel Wallach (Brooklyn, New York, 1915) se pudo sentir un almeriense más durante los distintos periodos de tiempo que pasó en nuestra tierra para rodar a las órdenes de cuatro de los más grandes directores del western europeo.
Áutógrafo de Eli W.
En su primera visita, en junio de 1966, para encarnar al genial Tuco en 'El bueno, el feo y el malo' del maestro romano Sergio Leone, Wallach nos regalaba la interpretación de un personaje reconocido mundialmente como la esencia del spaghetti western. 'Tuco Benedicto Pacífico Juan María Ramírez' personifica todos los defectos y todas los virtudes de los pícaros pobladores de aquel polvoriento oeste almeriense, ávidos de dólares o de venganza. Nadie puede imaginar ahora a ningún actor metido en la piel de Tuco; y menos aún después de conocer a Eli Wallach en persona.
Este grandísimo actor, Óscar honorífico en 2010, volvería a Almería justo dos años después, para trabajar junto a Terence Hill y Bud Spencer en 'Los cuatro truhanes' (Giuseppe Colizzi, 1968). En septiembre de 1971 comenzaba el rodaje de 'Viva la muerte...tuya' (Duccio Tessari, 1972), y nos rendía su penúltima visita en julio de 1974 para cambiar su habitual rol de bandido mexicano por el del sheriff Jack el Negro en el western cómico 'El blanco, el amarillo y el negro' (Sergio Corbucci, 1974).
Los western 'almerienses, una carrera con más de 150 títulos para uno de los más reputados actores de Hollywood, aún en activo a sus 96 años, y una personalidad que atrapa con su presencia, hacen del homenaje que le brindó el festival "Almería en corto" en 2006, uno de los momentos más brillantes en la historia de este certamen.
"¡Quien temprano se levanta, tiene una hora más de vida y en su trabajo adelanta!"
El teatro Cervantes de la capital almeriense se rindió a la naturalidad y sencillez de Eli Wallach, como podemos ver en este resumen de aquella noche.
Trueba, Wallach, ..., Carla Leone, Anita Haas
Este inolvidable homenaje continuó un día después con la presentación del libro "Eli Wallach. Vitalidad y picardía", editado por la Diputación de Almería, acto en el que el recordado Tuco estuvo acompañado por amigos como Fernando Trueba, Carla Leone (viuda de Leone) y Carlos Aguilar, además de su esposa, la también actriz Anne Jackson.
Presentación del libro 'Eli Wallach. Vitalidad y picardía', de Anita Haas